Los gastos fijos no desaparecen porque una venta parezca rentable. Si ningún producto carga una parte, terminas pagándolos con una ganancia que solo existía en el papel.
Suma un mes normal
Incluye alquiler, internet, software, teléfono, administración y otros pagos que existen aunque vendas poco.
Elige una base coherente
Para productos, reparte entre todas las unidades que vendes en el mes. Para servicios, reparte entre tus horas realmente facturables.
Revisa cuando cambie el volumen
Si vendes menos, cada unidad necesita aportar más. Trabaja con una estimación prudente y actualízala cuando tengas datos reales.
En corto: Repartir gastos no exige que todos tus productos tengan el mismo margen; exige que el negocio completo logre cubrirlos.